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Dolor poscompetencia en ciclismo: cómo diferenciar una contractura muscular del DOMS y prevenir lesiones

¿Sentiste rigidez muscular el día después de una carrera? ¿No sabes si es un calambre, una contractura o ese misterioso dolor que aparece 48 horas después del esfuerzo? Te contamos cómo diferenciar contractura muscular y DOMS, desde el punto de vista especializado en la fisioterapia del deporte.

Identificar correctamente lo que le ocurre a tu cuerpo no es un detalle ni una tarea menor, es la diferencia entre recuperarse bien y lesionarse.

En el ciclismo competitivo, la recuperación posentrenamiento y poscompetencia es parte integral de la preparación del deportista. Se trata de una intervención estratégica en la que el fisioterapeuta deportivo cumple un papel determinante: prevenir las consecuencias fisiológicas del esfuerzo, modular la fatiga y contribuir a la adaptación del organismo después de altas cargas de trabajo.

¿Qué le pasa al cuerpo después de una competencia de ciclismo?

Tras un esfuerzo físico intenso, el organismo del ciclista desencadena procesos metabólicos y neuromusculares que pueden generar molestias si no se gestionan a tiempo.

Entre los más frecuentes están:

  • Disminución de las reservas de glucógeno
  • Cambios en las concentraciones de calcio muscular
  • Microlesiones estructurales en las fibras musculares

Estos factores pueden ocasionar contracturas musculares, dolor muscular de aparición tardía (DOMS) y mayor riesgo de padecer lesiones deportivas. Conocer la diferencia entre ambas es clave para actuar de forma oportuna.

Contracturas musculares en ciclismo: causas, síntomas y manejo

¿Qué es una contractura muscular?

Las contracturas musculares pueden definirse como una contracción involuntaria y persistente de uno o varios músculos, acompañada de rigidez resistente al estiramiento pasivo. Suele ser dolorosa y es una de las manifestaciones más frecuentes en el periodo posterior a la competencia.

En ciclismo, los grupos más susceptibles a padecer este tipo de alteraciones suelen ser el cuádriceps, los isquiotibiales, el tensor de la fascia lata y el tríceps sural, debido a los movimientos cíclicos propios de la disciplina y a la biomecánica individual de cada deportista.  

Contractura y calambre: una confusión frecuente

Cuando se habla de las contracturas después del esfuerzo físico, con frecuencia también se menciona lo que comúnmente se conoce como “calambre”. Este se caracteriza por contracciones bruscas, dolorosas y con endurecimiento palpable que restringen el movimiento. Puede estar asociado con fatiga neuromuscular, deshidratación o alteraciones en el barrido metabólico y en la recaptación de energía necesaria para sostener la actividad.

¿Qué pasa si no se maneja bien una contractura?

Aunque puede considerarse una respuesta previsible en los procesos deportivos, su manejo inadecuado puede causar cambios negativos en la eficiencia biomecánica del deportista. Por ejemplo:

  • Pérdida de la flexibilidad articular
  • Aumento del contenido de colágeno
  • Alteración del ciclo de acortamiento-estiramiento a nivel miotendinoso

Aquí la intervención del fisioterapeuta deportivo es esencial, no solo para tratar la contractura instalada, sino para prevenir su progresión mediante ejercicios de movilidad articular activa y pasiva, estiramientos musculares y técnicas específicas como inducción miofascial y drenaje linfático.

¿Qué es el DOMS o dolor muscular de aparición tardía?

Otro resultado frecuente después del esfuerzo es el DOMS, sigla que equivale a delayed onset muscle soreness o dolor muscular de aparición tardía. Se caracteriza por un dolor que aparece entre las 24 y 48 horas siguientes al ejercicio.

Las manifestaciones más frecuentes incluyen:

  • Sensibilidad a la palpación
  • Presencia de leve edema
  • Disminución transitoria de la fuerza
  • Dificultad para vencer una resistencia externa.

A diferencia de las contracturas, el DOMS se asocia principalmente a microlesiones estructurales e inflamación local, procesos que sensibilizan los nociceptores musculares e incrementan el dolor.

El papel de la fisioterapia deportiva en la recuperación poscompetencia

El fisioterapeuta deportivo está capacitado para diferenciar contractura muscular y DOMS mediante un chequeo especializado.

Tras un diagnóstico claro de contractura o un cuadro de DOMS, el fisioterapeuta deportivo cuenta con un enfoque integral y con técnicas basadas en la evidencia científica para favorecer la modulación del dolor, la recuperación muscular y el equilibrio entre fatiga y recuperación. Algunas de las intervenciones más utilizadas son:

  • Termoterapia
  • Electroestimulación
  • Drenaje linfático manual o con presión de aire
  • Ejercicios de movilidad articular
  • Terapia manual
  • Inducción miofascial
  • Educación en salud orientada a reconocer signos y síntomas de manera temprana

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La gestión de la recuperación deportiva es una de las áreas de acción del fisioterapeuta deportivo. Si quieres desarrollar competencias avanzadas en esta disciplina, la Escuela Colombiana de Rehabilitación (ECR) ofrece programas de posgrado diseñados para profesionales de la salud que buscan abordarse en el abordaje científico y clínico del deporte y de la rehabilitación.

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