Reflexión sobre “Corporeidad y Corporalidad” construida en el actual aislamiento

Por: Olga Lucia Montoya Hurtado[1]



Hoy llevamos ya cinco semanas de estar en “aislamiento social” y desde su inicio, cada día he tratado de comprender la situación de manera global y de manera personal.

En situaciones complejas como la que estamos viviendo actualmente donde se requiere que la mayoría de las personas nos aislemos y estemos en casa cuidándonos, salen a relucir algunos aspectos de la “vida”, de lo que realmente nos mantiene vivos, de esas cosas que añoramos tener siempre como espacios de silencio, de descanso, de estar con la familia, de valorar más a las personas y no el dinero, de esas cosas que a veces son tan obvias pero tan efímeras, sobre eso quiero escribir.

Para empezar, el sólo hecho de decir que estamos aislados ya genera una percepción en nuestras mentes de algo que debe ser separado porque está en riesgo, porque corre peligro. Nuestra memoria guarda y construye todos los momentos que hemos vivido, va relacionando y conectando experiencias vividas que se relacionan y así construimos recuerdos con algunas cosas reales y otras no tanto.

En mi caso, el escuchar que estamos en aislamiento, el sentir la angustia de familiares, compañeros, amigos y de la gente en general, me evoca sentimientos construidos de la época en la cual empecé a estudiar Fisioterapia:

25 de enero de 1999, me encontraba en Manizales con mi mamá y mi papá se encontraba en Armenia, de donde soy. Este día fue el terremoto de Armenia, el cual destruyó gran parte de la ciudad y dejó muchos muertos. Recuerdo muy bien que al día siguiente de lo sucedido, regresé a Armenia y allí tuvimos que “aislarnos”; primero, porque por la cantidad de muertos se habilitaron unos sitios para ubicarlos, esto generó  un olor particular en la ciudad y podía generar enfermedades; y segundo, porque la situación generó un caos en las personas, lo que provocó disturbios y saqueos.

Después de recordar esto, he analizado que este momento siendo tan complejo, tiene particularidades diferentes en el tipo de “aislamiento” que estamos viviendo de manera global.  Siendo un aislamiento social, nos ha permitido estar comunicados de muchas formas y con todo tipo de actores de la sociedad, he visto como de un momento a otro, tenemos de manera gratuita conciertos de grandes artistas, acceso a información de importantes bibliotecas, conferencias de personajes importantes de literatura, científicos y profesionales de diferentes áreas. Los amigos y familiares hacen reuniones virtuales y el trabajo se desarrolla desde casa. En este tipo de comunicación las expresiones faciales y corporales transmiten diferentes sentimientos y se logra ver unión a pesar de las distancias. Ejemplo de ello es el evento virtual de la Liga Santander Fest y el video de la canción “Resistiré” que hicieron varios cantantes españoles.

Creo que se está dando a partir de este aislamiento una construcción de corporeidad y corporalidad especial y global. De manera sencilla podemos comprender estos conceptos como la construcción vivencial del significado de nuestro cuerpo en contextos y situaciones específicas manifestándose a través del movimiento. Se está construyendo un aislamiento cercano; nos une la música, la lectura, el trabajo, el apoyo a las personas que están cuidando de todos, como el personal de salud hospitalario, personas del aseo, de seguridad y de alimentación. Nos une que por fin tenemos en casa el trabajo y no como ha sido hasta el momento que el trabajo es nuestra casa. Nos une que estamos en retiro en nuestro hogar con las personas con quien vivimos.

Estoy convencida de que el estar reflexionado, valorando lo que tenemos y a los que tenemos, está construyendo una red de empatía por rescatar y mantener al ser humano.

[1] Fisioterapeuta. Especialista en Neurorehabilitación. Líder del Grupo de Investigación Capacidades Humanas, Salud e Inclusión de la Escuela Colombiana de Rehabilitación.

5 comentarios sobre “Reflexión sobre “Corporeidad y Corporalidad” construida en el actual aislamiento

  1. Hola Olga Lucía! Valoro este relato; me permite “escuchar” más mi cuerpo, a mi familia, a la naturaleza y seres humanos que como usted crean escenario para seguir viviendo pensando en ser mejores. Abrazos.

  2. Gracias Olga por la reflexión, es un momento para retornar a “nuestra calidad de seres humanos”, conocernos, querenos e irradiar ese ser en función propia y de los que nos rodean cerca o lejos a través de la distancia a que nos ha sometido este aislamiento.

  3. profesora Olga gran reflexión, pero como podemos manejar la parte de salud mental en tiempos de cuarentena.
    nos puedes hacer el favor de darnos algunos consejos y algunos ejercicios que podamos hacer en casa para esta parte que me parece que es muy importante.
    gracias profesora Olga.

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